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  Los comerciantes populares en Bolivia: imaginarios y realidades

Los imaginarios sobre los comerciantes populares tienen un profundo arraigo en la sociedad boliviana, lo que distorsiona el análisis objetivo de su proyecto económico-político en toda su riqueza y complejidad.

La apuesta histórica de los comerciantes populares por construir una institucionalidad propia, al margen del Estado, se traduce en un entramado o superposición de instituciones intersticiales y tradicionales. La relativa formalización de estas instituciones se orienta a proteger lógicas, rutas y espacios comerciales.

Los comerciantes populares no sólo han aprovechado los intersticios, sino que han apostado además por ensancharlos, y es ahí donde radica la principal novedad y su principal fuente de legitimación frente a los circuitos de la economía formal.

Los comerciantes populares comparten una concepción del mercado a partir del control del territorio, la movilidad espacial y el tejido de redes extensas.

Los comerciantes populares han desarrollado prácticas microeconómicas para gestionar sus negocios que dan cuenta de una profunda articulación entre actividad económica e instituciones sociales (entre negocio y familia). Esta articulación les confiere una estructura básica de flexibilidad.

El "proceso de cambio" de los comerciantes populares: la construcción creativa de una ciudadanía "por cuenta propia"

Estas instituciones, alianzas, redes y prácticas acuñadas por los comerciantes populares son resultado de estrategias reactivas de adaptación y resistencia a las instituciones dominantes, pero también expresan una voluntad proactiva de construir un modelo propio. El resultado de este proceso creativo de resistir y construir ha sido la apropiación selectiva de instituciones dominantes en diferentes ámbitos, para su resignificación en sus propios términos.

El auge del comercio popular en Bolivia expresa también la construcción creativa de una ciudadanía "por cuenta propia", que no dispone de los resortes del Estado pero que está profundamente ligada a un concepto de patria-nación.

A partir de las prácticas de globalización desde abajo, los comerciantes populares han construido una modernidad propia, sin quiebres con su cultura, adoptando formas de emergencia social que los diferencian claramente de las élites tradicionales y rentistas de Bolivia.