Los comerciantes multifunción ganan espacio en el país, según investigación


02-10-2012 La aparición de comerciantes multifunción, no especializados en una mercancía sino capaces de manejar varios productos al mismo tiempo, es un rasgo característico de nuevos negociantes que además han sido capaces de abrir mercados rurales, según los hallazgos preliminares de la investigación coordinada por Nico Tassi, “Redes, mercados y control territorial: el modelo socio-económico de los comerciantes Aymara del corredor Pacífico-Amazónico”.

El trabajo se desarrolla dentro de la convocatoria “Reconfiguración económica y social en la articulación urbano-rural de Bolivia: 1998-2010”, organizada por el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB). Otros cinco proyectos son ejecutados a partir de esta iniciativa del PIEB.

El antropólogo Nico Tassi expuso el resultado preliminar de su estudio en el marco de una mesa de trabajo organizada por el PIEB la semana pasada. La primera parte de la investigación trató de identificar los flujos de mercancías en el corredor, los actores involucrados en el comercio y los nudos de comercialización, además de haber detectado que el corredor no es unilineal sino que se traduce en múltiples ramales.

Entre los hallazgos preliminares está la identificación de nuevos actores y nuevas alianzas por parte de los “comerciantes populares”, y en ese panorama la emergencia de comerciantes multifunción: importadores distintos de los antiguos proveedores que han empezado a viajar a la China y a entablar relaciones con productores regionales e internacionales que no se especializan en un rubro, sino que manejan varias líneas de mercancías al mismo tiempo.

“Es un fenómeno relativamente reciente de hace dos a tres años, y es muy visible particularmente en El Alto... Estos nuevos importadores que viajan a China o a Iquique para abastecer sus propias tiendas, las tiendas de amigos y parientes, mantienen una capacidad de manejar una variedad de rubros distintos al mismo tiempo. Eso es algo bastante impresionante que no se daba con los antiguos comerciantes populares de la Huyustus (o) del Gran Poder, y que podemos decir que es un fenómeno relativamente reciente”, dice Tassi.

El seguimiento al caso de una comerciante de vehículos usados en El Alto (jueves y domingos) refleja de manera ejemplar la caracterización de un multifunción, pues ella vende celulares al por mayor el resto de la semana en pueblos norte y este del país, entre ellos Palos Blancos, Sal Borja, etcétera.

La otra característica es que estos comerciantes han cambiado sus tiendas en ciudades fronterizas, aprovechando la coyuntura económica de los países vecinos, por comenzar una movilidad o capacidad de desplazarse a diferentes mercados urbanos y rurales para vender sus distintos productos.

Para poder contar con la disposición de mercaderías de distintos rubros, Tassi advierte que se ha generado una alianza “entre comerciantes populares locales y productores chinos”, en este último caso organizados en “consorcios familiares” con la capacidad de adaptar su producción a los requisitos del mercado local, relativamente pequeño y demandante de pequeñas cantidades.

“El otro punto en común que creo que hay entre productores chinos y comerciantes locales es que han identificado un nuevo tipo de producto, que no es de marca o sofisticado, sino que es una imitación de las grandes marcas que, sin embargo, se puede comprar donde los productores chinos a un precio a cuatro veces o cinco veces inferior al producto original del cual a menudo no hay representación comercial en Bolivia”, comenta Tassi.

Los llamados “comerciantes populares” han utilizado esas estrategias para desplazar a una serie de competidores, entre ellos comerciantes convencionales y de otra ascendencia social, y también productores locales (especialmente en el caso de ropa e implementos).

Los comentaristas convocados para opinar sobre los avances del proyecto fueron Roger Cortez y Mario Yapu, quienes cada uno a su turno expusieron sus criterios sobre los resultados preliminares y discusiones metodológicas del equipo. Cortez destacó la “robustez conceptual de la investigación” pues contiene un valor referencial para futuros estudios, Yapu criticó la falta de aclaración de las dicotomías urbano-rural, economía indígena-economía informal, así como la problematización de la coyuntura actual.

Los seis proyectos de la convocatoria organizada por el PIEB se desarrollan en La Paz, Pando, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro y Potosí, poniendo énfasis en la emergencia de las nuevas élites, el potenciamiento de las actividades económicas, las nuevas formas de organización empresarial, las modalidades de acumulación y otros fenómenos de alta incidencia en el país desde fines de la década de los 90 hasta 2010.

La investigación dirigida por Nico Tassi tiene cuatro meses por delante, y dos meses más en los que deberá plantear sugerencias para políticas públicas y/o para la academia.